El Papa pidió a los peluqueros que no caigan en la tentación del chusmerío


ROMA.- No a los chusmeríos. Desde que fue electo el papa Francisco advirtió sobre los males de la lengua, los chimentos, la cizaña y las malhabladurías y hoy hizo lo mismo ante peluqueros, a quienes les pidió "no caer en la tentación del chusmerío".

Francisco habló así al recibir en audiencia a un grupo de peluqueros, barberos y estestistas de los Comités de San Martín de Porres, presentes en varias regiones de Italia, que peregrinó a Roma. En un discurso que pronunció en la Sala Clementina del Palacio Apostólico, el ex arzobispo de Buenos Aires les recordó que San Martín de Porres (1579-1639), religioso dominico peruano y mestizo, se convirtió en 1966, por voluntad de san Pablo VI, en el patrono de esta categoría. ¿El motivo? Haberse dedicado con dedición a pobres y enfermos, "reservándoles cuidados sanitarios gracias a las nociones que aprendió primero en una farmacia y luego como alumno de un barbero-cirujano, según las costumbres de la época".

Francisco llamó a los peluqueros a seguir el ejemplo de la "gran y humilde" figura de este santo y a "ejercer su profesión con estilo cristiano, tratando a los clientes con gentileza y cortesía, ofreciendo siempre una buena palabra de aliento y evitando caer en la tentación del chusmerío que facilmente se insinúa también en su contexto de trabajo". "Que cada uno de ustedes, en el desarrollo de su propio típico trabajo profesional, pueda siempre actuar con rectitud, dándole una contribución positiva al bien común de la sociedad", agregó.

No es la primera vez que el Papa advierte sobre el chusmerío. En varias ocasiones, ante sacerdotes, obisopos e incluso ante prelados de la curia romana, dijo que "las palabras matan", recomendó tener cuidado con el espíritu del chisme y advirtió incluso que "hablar mal de otros es hacer terrorismo".


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