KARMA: ENTENDERÁS EL DAÑO QUE HICISTE CUANDO TE LO HAGAN


Todas las acciones tienen una repercusión buena o mala, ya sea de forma inmediata o a lo largo de los años, y esto es lo que comúnmente conocemos como Karma

La forma en la que la vida o el destino, te recompensa o castiga –especialmente la segunda-, por tu forma de actuar hacia otras personas.

Al causar daño a los demás, debes ser consciente que en algún momento de tu vida, ese daño será devuelto. Para esta compensación no existe fecha de caducidad o medida estándar. Es por ello, que cuando pases por situaciones difíciles, sientas la necesidad de preguntar si estas siendo castigado o pagando una penitencia, y la respuesta será “sí”.

«Aprendí que cuando se hacen las cosas mal -y yo arriesgué con ella todo lo bueno que tenía con otra mujer- el karma te paga al contado, sin demora, todo lo que has roto en el corazón de otra persona, te devuelve tu inversión y lo hace con heridas.» -Marwan.
KARMA ES ‘HACER’

La palabra karma hace referencia al “hacer”, y comprende cualquier tipo de acción física, verbal y mental. Es decir, hace referencia a la energía negativa o positiva que se desprende de nuestro accionar. Es por ello, que nuestras acciones regresan no en forma de actos, sino en energía y equilibrio.

Precisamente gracias a este principio, que no reconocemos la magnitud del dolor u ofensa causados, hasta que llegamos a padecer un daño similar. Al ser más tolerantes o inmunes a ciertas ofensas, pensamos que todos los humanos actúan y sienten igual, por lo que podemos llegar a subestimar nuestras acciones. Sin embargo, es importante recordar, que lo que no te hace daño, puede causar una herida letal para el alma de otros. Así, cada quien establece la medida del dolor recibido, dado que el daño se mide de forma personal.
SUPER INTERESANTE: 10 desayunos que aceleran el metabolismo y ayudan a perder peso

Al sentirnos castigados por cualquier situación en nuestra vida, pensamos automáticamente en el karma. Decimos: esto es el karma. Me ha devuelto lo que hice y lo hace con un plus. Pero no se trata de un añadido al dolor causado, la única diferencia es que ahora eres conscientes del daño causado, al estar en una situación que causa dolor.
CAUSA Y EFECTO

La ley de causa y efecto no advierte, que cada acción tendrá un efecto como resultado de la misma. De forma similar funciona el karma, aunque no todo es un efecto negativo. Ya que al ser cuidadoso con la forma en que se actúa y se expresa ante el entorno, implica un aura positiva que vendrá de vuelta en otras formas de alegría.

El karma no es un arma de intimidación, es una herramienta que nos permite ser más conscientes sobre el efecto y las consecuencias que generamos. Dado que al tener presente que “recogemos lo que sembramos”, nos convertimos en personas más reflexivas y cuidadosas con el cómo nos expresamos y actuamos.


Anuncio