Alquila “una casa limpia con baño privado” en Airbnb y se encuentra un contenedor


Hace menos de una semana, el miércoles pasado, el Ajax recibía en casa al Tottenham el partido de vuelta de semifinales de la Liga de Campeones. En un día tan importante como ese en el que su equipo se jugaba el pase a la final, Ben Speller decidió viajar a Ámsterdam para animar a los suyos. Así que para ahorrarse los precios del hotel, optó por reservar un alojamiento a través de Airbnb. El problema fue que al llegar no solo el anuncio era engañoso, sino que lo que se encontró, un contenedor en lugar de casa, le hizo poner pies en polvorosa.

El anuncio decía “casa limpia con baño privado”. El precio era de 134 euros por una noche y a Spellers le salieron las cuentas. El problema fue al llegar allí. Y es que casa aquello no tenía nada. Era un contenedor, de los que se usan para transportar mercancías en tren o en barco, convertido en una suerte de espacio habitacional en medio de una carretera. Eso sí, baño sí que tenía. Aunque era de esos portátiles que suelen verse en los conciertos o eventos multitudinarios.

Molesto, este aficionado del Tottenham contó en su perfil de Facebook lo que había sucedido y publicó algunas fotos. En ellas se puede ver el contenedor, el retrete, una mesa y lo que parecen ser varios colchones tirados en el suelo. Su protesta alcanzó notoriedad hasta, como él mismo contaba en un comentario en su propio post, llegó a oídos del portal de noticias holandés AT5, que contactó con él para entrevistarlo.

Fue a este medio al que reconoció que “tan pronto como abrí el contenedor huí de allí”. Poco después de su estampida visto lo visto, el anfitrión entró en el anuncio y lo modificó ‘ligeramente’ añadiendo un ‘contenedor-‘ justo delante de la palabra casa.

Desde AT5 aseguran haber dado con al menos otro contenedor que se anunciaba en las mismas condiciones y que tanto este como el reservado por Spellers han sido retirados. Ahora las autoridades locales han abierto una investigación mientras intentan localizar a Jacob, el anfitrión.

Cuando el inquilino se quejó al dueño de la casa limpia que resultó no ser una casa este se negó a devolverle el dinero, algo que sí ha hecho Airbnb. “Airbnb me ha dado un reembolso a pesar de que el anfitrión se negó”, ha comentado el afectado.

Su viaje a Ámsterdam se vio ensombrecido por el engaño con el alojamiento, pero al menos su equipo, el Tottenham, pasó la eliminatoria y se enfrentará en la final al Liverpool en el Wanda Metropolitano, en Madrid.


Anuncio